viagra | Levitra | Cialis | Viagra Online Trillo. Ruta del alto Tajo
HENCHE
"Pequeño pueblo alcarreño, escondido en los pliegues
de las altas tierras mesetarias."

Se esconde este pueblecito, típicamente alcarreño, en los dobleces y montuosidades que las altas tierras mesetarias del Extremo van dando hacia el Tajo. Los montes, espesos de jara y chaparro, van confluyendo en múltiples arroyos y vallejos que se juntan, finalmente, en un arroyo que da en el Tajo. El paisaje de este entorno es de suaves lomas, oscuras de vegetación, con manchas de cereal y escasos huertos en la cercanía del pueblo. También se da el viñedo, productor de un vino de cierta calidad.  En su término abunda la caza, incluso el jabalí. La despoblación progresiva de la zona propicia el desarrollo de una naturaleza más auténtica.
Es muy singular su iglesia parroquial, obra de transición del románico al gótico, del siglo XIII o comienzos del XIV. Presenta una magnífica portada en el muro sur, con una serie de arquivoltas, baquetonadas, pero formando arco apuntado, ojivo. Apoyan estos arcos en sendas columnas adosadas que rematan en capiteles de muy sencilla decoración foliácea.
Muestra el pueblo algunos interesantes ejemplares de arquitectura popular alcarreña, con paredes de mampostería caliza y entramados de madera.  Son curiosas de visitar las múltiples bodegas que, en el mismo pueblo, guardan los productos de las cosechas de vino y huerta.

HENCHE Y SU HISTORIA

Según certificación de Armas folio número 131, tomo 4.º, manuscrito 11.175 en la Biblioteca Nacional (Sección Manuscritos) este apellido es de origen francés, de un caballero que pasó a España en ayuda del Santo Rey Católico e Infante Rey Don Pelayo en la cueva de Covadonga el año 712 al 718, donde le sirvió con su arrojo contra los moros después de la infausta pérdida de España por Don Rodrigo, último rey godo, ayudándole él y sus hijos a la restauración.

Este Caballero se llamó Dhanche que traducido al español es Henche o Enche que es igual.

Se conservó entre los descendientes donde se les tenía por Caballeros Hidalgos en Castilla, de donde pasaron a las conquistas de Andalucía y se establecieron en Madrid con dos hermanos llamados Bruno y Joan Henche de donde salieron ha más de cuatrocientos años, no sabiendo sitio que fueron, ni lugar de residir, hasta el año 1117 en que apareció esta familia luchando contra los moros en Andalucía así como sus antepasados que a tenor de los siglos sirvieron a los distintos monarcas sucesores que con su valentía hacían fracasar a los sarracenos y por lo cual se les premió en distintas ocasiones con tierras en Castilla.

De estos Caballeros encontramos a tres hermanos, Rómulo, Joan y Joseph, que pasaron a las conquistas de Castilla e hicieron capitular a Oifontes, hoy Cifuentes; y a Moranchel, con fuerte ejército a su órdenes y costas, conquistando el pueblo del Molar que el Rey les concedió y le dieron el nombre de su apellido de Henche, dejándoles heredados en él y Señorío con Casa de Henche (hoy destruida) junto a las murallas que tenía la villa, donándoles cargos preeminentes de Alcaldes, Regidores, Procuradores y Alcaldes de la Santa Hermandad en todas las villas de este territorio del partido de Cifuentes, provincia de Guadalajara, diócesis de Sigüenza y nombrándoles familiares y Comisarios del Santo Tribunal de la Inquisición de Castilla.

Es apellido muy poco numeroso, pero siempre ha venido de varón a varón hasta Don Gaspar Román Henche, natural de la villa de Moranchel, donde es Cuerpo de Hijodalgo de la Alcarria, descendiente de otro Don Gaspar Henche, Inquisidor y de la Santa Hermandad de San Juan de Jerusalén en Castilla, cuyos restos están enterrados en Cifuentes con enterramiento propio y  en la de San Bartolomé de la villa de Henche con heredamientos de Alcaldes a perpetuidad en sus descendientes.

Coronas: En plata, un león de sable rampante coronado con corona real de gules.

Símbolos.  Por la Plata: Limpieza de sangre, inocencia, integridad y riqueza, calidades las de esta familia concedidas por sus Reyes, después e D. Pelayo.

Por el León: Significa bravura y valentía por la mucha que probaron estos Caballeros exaltando la fe Católica desde inmemorable tiempo y el de ser negro representa prudencia, firmeza, obediencia y vigor.

Por la corona: Por insignia del Rey: significa premio al esfuerzo y virtud valerosa; premio que mereció esta familia de Henche como conquistadores de estas villas en el partido judicial de Cifuentes.

Certificación de Armas expedida en Madrid a 30 de abril de 1482 por el Rey de Armas de su Majestad Don Fernando el Católico y de la Sagrada Orden de San Juan en las de Castilla y León, Don Alfonso Guerra y Villegas para Don Gaspar Román Henche, natural de Moranchel.

(Es copia del investigador Genealógico-Heráldico, Tomas Martínez, el 24 de julio de 1947, a petición de Don Angel Henche Martínez residente en Valencia.)

Hemos querido hablar solamente de los antecedentes históricos de este bonito pueblo.  Y aunque poco hay que hablar ahora de nuestros pueblos, porque el éxodo a la ciudad los dejando sin habitantes, queremos visitarle para hablar por nuestra cuenta de sus bellezas naturales y de su historia; esta historia que hoy nos remite el vecino de esta localidad, Don Pedro Picazo, y que es de las más interesantes que hemos podido encontrar, entre las que se refieren a los pueblos de nuestra tierra bella y tan abandonada.

HENCHE, municipio y villa de la provincia de Guadalajara, en el límite norte de la Alcarria, del subsector de Cifuentes, de 23,4 KM2 de extensión, y emplazada a 832 m de altitud. Supone expresión mínima de asentamiento humano, por cuanto en el censo de 1981 aparece con 32 habitantes.  En 1970 censaba 67 hab, y 264 habitantes en 1960. Las encinas, robles y matorral de aromáticas dominan el paisaje. Cuenta con un pequeño regadío, 700 hectáreas de secano cerealista y algo de viñedo (40 Ha.).

Arte:

La iglesia parroquial es un edificio del siglo XIII. Tiene dos Portadas, en arco apuntado, con arquivoltas de sencillas molduras que descansan sobre columnas sin capiteles.

HENCHE, es también un apellido tomado del nombre de esta villa, que existía en el siglo XVIII en Alocén y Belinchón (Guadalajara), en las formas Enche y Denche.
Se atribuyen a los Henche las siguientes armas: partido de verde y de gules, la faja de oro.

Ubicación

El núcleo se sitúa en las laderas que descienden suavemente desde los páramos de la Alcarria hasta el río Tajo que, ya en esta zona, se ha convertido en la cola del embalse de Entrepeñas.
El edificio de la iglesia está en el centro del casco urbano, dando sus fachadas norte, este y oeste a callejones y la fachada meridional a recinto cerrado con barbacana.

Datos históricos

Tras la reconquista de la zona, a finales del siglo XI, perteneció Henche al Común de Villa y Tierra de Atienza.
Durante varios siglos estuvo bajo señorío real, hasta que en el año 1434, la mujer de Juan II, María, lo donó junto a otros pueblos de la comarca de Atienza a Gómez de Carrillo, cuyo hijo Don Alfonso lo vendió en el año 1478 al Conde de Cifuentes, Don Juan de Silva, incorporándose entonces al señorío y jurisdicción de la Villa de Cifuentes, donde permaneció hasta el siglo XIX.
La iglesia de sencilla belleza, responde al estilo de transición de finales del siglo XIII. No ha llegado hasta nosotros el nombre del arquitecto fabriquero.

Iglesia de una sola nave de planta rectangular, con coro alto a los pies. La cabecera se compone de presbiterio recto y  ábside semicircular. La espadaña se sitúa en la fachada oeste.  Posteriores a la planta romántica son dos cuerpos añadidos en la fachada sur de la iglesia, uno anejo a la cabecera que actúa como sacristía y el otro situado a los pies de la nave, antiguo baptisterio hoy utilizado como trastero, que tiene su acceso desde el sotocoro. Entre estos dos cuerpos añadidos, en ese mismo lado sur se encuentra la portada de ingreso a la iglesia.

Este edificio, como la mayor parte de los románicos de la provincia, sufrió una sobreelevación tanto de la nave como de la cabecera de lo que queda como muestra la cornisa románica que se conserva en el ábside y que marcaría la altura original con que se construyo el edificio.

La cubierta de la iglesia, en el interior, se hace mediante artesonado de madera. En la nave, el artesonado es más simple que el de la cabecera.  Tiene forma de artesa invertida y se sitúa sobre una armadura de par y nudillo en la que algún tirante se deja ver tras los arcos apuntados.

El artesonado de la cabecera cubre tanto el ábside como el presbiterio y tiene una base octogonal.
Actualmente toda la iglesia se encuentra enlucida de yeso. Se observan restos de sillar en la base de los arcos.
La cabecera de la iglesia se encuentra iluminada por huecos de ventana abiertos recientemente. En ella, la separación entre  ábside y presbiterio se realiza, en planta, mediante cuatro peldaños de piedra, también colocados recientemente. En el lado sur de esta cabecera se abre la puerta que da paso a la sacristía, adintelada y de sillar.

El paso de la nave al presbiterio se resuelve, como es habitual en todas estas iglesias, por un arco triunfal de medio punto enlucido de yeso que en su parte inferior conserva restos de sillar.

La nave, rectangular, se encuentra dividida en tres tramos mediante la disposición de arcos apuntados transversales, enyesados y con sillar en la base, de igual manera que en el arco triunfal.  Estos arcos, posteriores a la época románica, posiblemente correspondan al momento en que se realiza la sobreelevación de la iglesia y la sustitución de la cubierta original por el artesonado descrito.
A los pies de la nave se alza el coro, construido con viguetas de madera con vuelos tallados que apoyan sobre ménsulas, asimismo talladas, y todo ello descansando sobre una gran viga de madera que se apoya sobre ménsulas laterales de modillones vacíos y llenos. La riqueza de todo este conjunto de madera tallada que, además, conserva restos de policromía contrasta con la tosquedad de la barandilla que soportan, adaptada posteriormente, así como con el aspecto de abandono que muestra todo el coro debido a las distintas actuaciones que se han realizado para el acceso al campanario.

El material utilizado en la construcción del edificio es la mampostería con remates de sillar en las esquinas y en algún contrafuerte, así como en el cuerpo superior de la espadaña.

La cubrición se realiza a dos aguas sobre estructura de madera con teja cerámica curva. Los vuelos de los aleros se resuelven, en la fachada sur y en el  ábside, mediante dos roscas de teja vuelta mientras que, en la fachada norte, se conserva la cornisa de piedra sobre canecillos. La cubierta de los cuerpos adosados se realiza a un agua y se remata con un vuelo de alero de una rosca de teja vuelta.

En la fachada sur de la iglesia, entre los dos cuerpos añadidos, se abre la portada de ingreso situada sobre un cuerpo recrecido de sillar que se resuelve mediante cuatro arquivoltas apuntadas y decoradas, a excepción de la interior, con cordoncillo liso, todo ello rematado con un recercado con decoración de bolas.  Estas arquivoltas descansan sobre cornisa y columnas (de las que sólo se conserva una en el lado derecho), rematadas con capitel de sencilla decoración foliácea.

Posiblemente en este lado sur existió un atrio que cobijara la portada, del que serían restos los tres escalones de piedra que dan paso al espacio de la portada. Se remata esta fachada sur con un vuelo de alero de dos roscas de teja vuelta.

El  ábside, semicircular y sobreelevado, presenta la particularidad de conservar la cornisa románica con sus canecillos de piedra en lo que sería  la altura original de la iglesia. Sobre esta cornisa se sitúa el paño de elevación rematado con alero de dos roscas de teja vuelta.

En el  ábside se han abierto huecos de iluminación en época posterior.

En el lado norte de la iglesia el vuelo del alero descansa sobre cornisa de piedra y canecillos sin decorar. Posiblemente formó parte de la cornisa original de toda la iglesia que fue reutilizada cuando se realizó la sobreelevación, ya que presenta idénticas características a la cornisa y canecillos conservados en el  ábside.

En la fachada oeste, a los pies de la iglesia, se eleva la espadaña, formada por dos cuerpos; el inferior, de mampostería con remates de sillar, en el que se ha abierto un hueco de iluminación, y el superior, de sillería, en el que se abren dos huecos para las campanas mediante arco de medio punto que apoya en moldura que recorre el cuerpo a la altura del arranque de los arcos. Se remata de forma triangular, con cornisa y, en los laterales, dos aletones rectos, también rematados en cornisa.
La iglesia fue restaurada y blanqueada en 1942.

En el cuerpo añadido de baptisterio, en estado de gran abandono, se conserva una magnífica pila bautismal, posiblemente anterior al siglo XII, decorada con una arquería mozárabe, de arcos sobrepasados apoyados en columnas simples.
Además cuenta con una pila de agua bendita, gótica, con arcos y bolas como decoración.
En su imaginaría aporta una Virgen del Rosario del siglo XVI, San Francisco, Inmaculada, Asunción, Crucificado, San Bartolomé, barrocas.

Virgen de la Soledad, popular. Santa Rita, San Antonio de Padua, San José, Sagrados Corazones y Virgen de Fátima, siglo XX.
En pintura un San Pedro Mártir del siglo XVII; una Inmaculada del siglo XVII y una Santa Bárbara del siglo XVI.
También conserva algunas piezas de orfebrería: Cruz Parroquial de mediados de siglo XVI, en la manzana ocho apóstoles, punzón ALDO Copón, de Plata, siglo XVII, punzón CASTILLO y DORE. Naveta e incensario del siglo XIX.

Ermita de San Bartolomé.

En el despoblado de Manjanares. Barroca, cuadrada tipo siglo XVI con pórtico sobre columnas toscadas y muros de mampostería. Puerta con arco de medio punto con dovelas. Encima de la clave tiene un cuchillo, símbolo de San Bartolomé.
La nave está dividida en tres tramos, cubierta con bóvedas rebajadas con
lunetos y cúpula sin tambor.

Todo lo antes dicho hace de Henche un lugar agradable como remanso paisajístico y de paz, que bien merece una visita sin los agobios ni premuras a los que en otros lugares los tiempos y las prisas nos obligan.
 

Texto publicado en el libro "Encuentros Culturales. 1996"